El Hotel Amarilis en Praga ofrece alojamientos amplios en el centro de la ciudad, situando las principales atracciones, cafeterías, restaurantes y tiendas a poca distancia a pie. Su terraza en la azotea, ubicada en la séptima planta, brinda vistas panorámicas de Praga, mientras que su área privada de bienestar cuenta con un jacuzzi, baño de vapor y sauna infrarroja para quienes buscan relajarse.
El hotel dispone de 67 habitaciones distribuidas en diferentes categorías para adaptarse a diversas necesidades. Cada habitación incluye minibar, hervidor o cafetera -con opciones Nespresso en algunas unidades- y televisión con pantalla plana y canales vía satélite. Los baños están equipados con ducha o bañera, algunas suites incorporan bañeras de hidromasaje además de estar provistas con albornoces y zapatillas. Varias habitaciones ofrecen terrazas con vistas a la ciudad o al patio interior.
Los huéspedes pueden comenzar el día con un desayuno buffet recién preparado que se sirve diariamente. El hotel cuenta con accesibilidad para personas en silla de ruedas mediante habitaciones adaptadas y sanitarios elevados disponibles. Entre otras comodidades se encuentran Wi-Fi gratuito en todo el establecimiento y consigna de equipajes junto a recepción, donde también hay una caja fuerte. Los servicios de concierge funcionan las 24 horas del día junto al personal de recepción para asistir con gestiones como traslados al aeropuerto o alquileres de coches.
Para eventos empresariales o privados, el Hotel Amarilis ofrece espacios para conferencias aptos para reuniones de distintos tamaños. El confort se completa con calefacción en las áreas comunes y mobiliario exterior asociado a ciertas habitaciones.
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La situación del hotel fue muy conveniente, cerca del centro y con fácil acceso desde la autopista. Las habitaciones resultaron amplias y limpias, con camas dobles cómodas y vistas a una calle tranquila. El desayuno buffet contó con variedad de platos y un café de buena calidad. El personal de recepción se mostró amable y siempre estuvo disponible, incluso a altas horas de la noche. Además, la terraza en la azotea ofreció unas vistas estupendas de la ciudad.




