El Hermitage Hotel Prague, ubicado en el pintoresco distrito dos de Praga, cerca del río Vltava y del castillo de Vysehrad, ofrece a sus huéspedes conexión WiFi gratuita y un gimnasio en la azotea como principales comodidades.
El hotel se encuentra en un edificio Art Deco construido en 1907, con interiores que brindan confort moderno. Las habitaciones disponen de aire acondicionado regulable de forma individual, paredes insonorizadas y terrazas. Cada estancia incluye televisión por satélite con pantalla plana, minibar o hervidor eléctrico para la preparación de té y café, además de caja fuerte. Los baños privados están equipados con ducha a ras de suelo o bañera e incluyen artículos de aseo gratuitos, secador de pelo, albornoces, zapatillas y almohadas antialérgicas.
Las instalaciones cuentan con aparcamiento en garaje con punto de carga para vehículos eléctricos. El centro fitness en la azotea está disponible sin coste adicional para los huéspedes. El hotel también ofrece servicios de lavandería que abarcan limpieza en seco y planchado. Entre las opciones gastronómicas se encuentran un restaurante propio y almuerzos para llevar organizados por el establecimiento. Además, dispone de servicio de conserjería durante todo el día y recepción abierta las 24 horas.
Situado a poca distancia a pie de los principales lugares turísticos y muy próximo a la parada del tranvía Albertov así como a la estación del metro Karlovo náměstí, el Hermitage Hotel Prague facilita el acceso al transporte público que conecta con la Estación Central ferroviaria en quince minutos mediante tranvía.
Descubre la estancia ideal con un servicio de reserva eficiente en sleephotelsprague.com.
Habitaciones: 209Consulta las opiniones de otros huéspedes sobre Hermitage Hotel Prague
¡Todas las opiniones en un solo lugar!
Las habitaciones eran amplias y limpias, con baños muy buenos y camas cómodas. El personal fue amable y siempre dispuesto a ayudar, incluso con cambios de última hora sin problema. El desayuno tenía mucha variedad y la ubicación era tranquila pero segura. Cerca del hotel había dos paradas de tranvía que llevaban al centro en menos de 15 minutos. Además, había un Tesco Express justo al lado, lo que resultó muy práctico.