Ubicado a solo 50 metros de la Plaza de la Ciudad Vieja y del Reloj Astronómico Orloj, el Hotel Černý slon se encuentra en un edificio histórico que data de 1359 en el corazón de Praga. Este hotel ofrece a sus huéspedes un restaurante, conexión Wi-Fi gratuita en todas las instalaciones y recepción abierta las 24 horas.
Las habitaciones del Hotel Černý slon ofrecen vistas al área medieval de Ungelt o a la Iglesia de Nuestra Señora antes de Týn. Cada habitación dispone de minibar, caja fuerte, televisión por satélite, teléfono y hervidor eléctrico. Los baños privados cuentan con bañera o ducha, secador de pelo y artículos de tocador gratuitos como gorros para ducha y gel desinfectante para manos. Las zonas destinadas al descanso cuentan con calefacción para garantizar confort durante los meses más fríos y están equipadas con alfombras, algunas habitaciones en la tercera planta no tienen acceso por ascensor, mientras que en los demás pisos sí está disponible.
Los huéspedes pueden degustar cocina checa e internacional bajo arcos góticos en el restaurante del hotel o visitar el bar Bandol ubicado en la bodega para probar selectos vinos. También hay áreas exteriores con terraza junto a la propiedad.
Entre los servicios adicionales se incluyen asistencia personalizada en recepción, traslados al aeropuerto bajo petición, estacionamiento dentro del recinto, habitaciones libres de humo en todo el hotel, cerraduras electrónicas con tarjeta para mayor seguridad, servicio despertador opcional, atención especial a dietas especiales solicitadas por los clientes y emisión de facturas para reservas.
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Habitaciones: 15Consulta las opiniones de otros huéspedes sobre Hotel Cerny Slon
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Un rincón único en pleno centro del Casco Antiguo que ofrecía un ambiente encantador y con mucho carácter. El personal dominaba el inglés a la perfección y brindaba un servicio atento y muy útil. Las habitaciones resultaron amplias, limpias y acogedoras, con camas cómodas para descansar bien. El desayuno estuvo sabroso, mientras que el bar y restaurante sirvieron platos bien elaborados a precios razonables. La ubicación tranquila cerca de la Iglesia de Tyn permitió disfrutar de noches relajadas a pesar del bullicio cercano.



