Situado en el corazón de Praga, el Hotel Claris ofrece un fácil acceso a la Plaza Wenceslao con solo una parada de metro y se encuentra cerca de las estaciones de metro y tranvía Namesti Miru. El hotel da al jardín o al patio interior, brindando a los huéspedes vistas agradables mientras permanecen cerca del Parque Rieger y su cervecería al aire libre.
Cada habitación doble del Hotel Claris dispone de dos camas, televisión de pantalla plana con canales por cable incluyendo opciones de pago por evento, Wi-Fi gratuito y calefacción. Los huéspedes pueden preparar bebidas calientes utilizando la tetera eléctrica o la cafetera que se proporcionan en la habitación. Los baños son privados y están equipados con ducha o bañera, secador de cabello, artículos de aseo gratuitos y almohadas sin plumas disponibles bajo petición. Las habitaciones también incluyen armarios para guardar la ropa y suelos alfombrados.
El hotel ofrece desayuno bajo solicitud en un comedor con techo acristalado. Durante los meses estivales, los huéspedes pueden relajarse al aire libre en el patio donde hay mesas y sillas dispuestas para mayor comodidad. Entre los servicios adicionales destacan almacenamiento de equipaje, servicio de traslado al aeropuerto gestionado por el establecimiento, alojamiento libre de humo en todas sus instalaciones incluyendo detectores en las zonas para dormir, facturas detalladas al momento del check-out, frigoríficos en las habitaciones para mayor conveniencia así como acceso inalámbrico a internet disponible tanto en espacios públicos como privados.
Vive una estancia única al reservar con sleephotelsprague.com, donde te aguardan tarifas atractivas y promociones exclusivas.
Habitaciones: 23Consulta las opiniones de otros huéspedes sobre Hotel Claris
¡Todas las opiniones en un solo lugar!
La recepción fue muy amable y la habitación se mantuvo impecable, equipada con todo lo necesario. La ubicación resultó ser tranquila, en una zona residencial a poca distancia del centro de la ciudad. El desayuno destacó por su calidad y variedad, mientras que el barrio transmitía seguridad y un ambiente acogedor. Cerca del alojamiento había un bar de Prosecco en la calle principal que ofrecía una opción agradable para relajarse. Además, el personal gestionó con cuidado documentos importantes durante la llegada, mostrando gran profesionalismo.

