El Hotel Monasterio en Praga ofrece una estancia tranquila dentro del jardín del Monasterio de Strahov, con vistas excepcionales al Castillo de Praga, Malá Strana, la Ciudad Vieja y el río Vltava. Su ubicación céntrica sitúa los lugares históricos a pocos pasos o fácilmente accesibles a pie y en transporte público.
Las habitaciones del Hotel Monasterio cuentan con suelos de madera y disponen de instalaciones para preparar té y café, además de ofrecer vino de cortesía. Cada habitación incluye televisión satelital con pantalla plana, acceso gratuito a internet de alta velocidad, minibar, armario y caja fuerte. Los baños están equipados con artículos de aseo gratuitos junto con ducha o bañera e incluyen toallas y secador de pelo. Los huéspedes pueden elegir alojamientos familiares que dan al jardín.
El hotel pone a disposición un punto de internet y zona wifi gratuita en el vestíbulo. El servicio de conserjería ayuda a organizar visitas turísticas mientras que se ofrecen traslados al aeropuerto para facilitar los desplazamientos. La recepción está abierta diariamente desde las 07:00 hasta las 19:00, debido a la protección del monumento histórico no hay ascensor, todas las habitaciones son accesibles únicamente por escaleras. Entre los servicios adicionales se encuentran habitaciones calefaccionadas con almohadas hipoalergénicas bajo petición así como opciones para no fumadores.
Los huéspedes pueden participar en actividades ciclistas organizadas por el establecimiento junto con paseos guiados por los monumentos más emblemáticos de Praga. En sus jardines hay una zona para picnic cerca de la terraza soleada. Se ofrece aparcamiento cerrado en el patio trasero del hotel previa reserva para vehículos que cumplan ciertas dimensiones.
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El alojamiento destacó por su ubicación tranquila con vistas impresionantes, ideal para comenzar el día con un buen desayuno. El edificio conservaba un encanto histórico muy particular y se encontraba cerca del castillo y el monasterio, perfecto para recorrer Praga a pie. Las habitaciones resultaron cómodas y acogedoras, algunas con vistas a la ciudad que añadían un toque especial. El personal mostró gran eficiencia y amabilidad durante toda la estancia. El desayuno se sirvió en espacios agradables, como una zona ajardinada que invitaba a relajarse antes de salir a explorar.








