INNSiDE by Meliá Prague Old Town es un hotel ubicado en el centro de Praga, inaugurado en 2013 y a tan solo 11 minutos a pie de lugares emblemáticos como la Plaza de la Ciudad Vieja, el Puente de Carlos y la Plaza Wenceslao. Dispone de un restaurante a la carta con terraza y un bar.
El hotel ofrece habitaciones con aire acondicionado equipadas con televisores planos con canales vía satélite, cajas fuertes, cafetera y tetera, así como baños privados que incluyen bañeras o duchas junto con artículos de tocador gratuitos, secadores de pelo y espejos para maquillaje. Algunas habitaciones cuentan con zona de estar o sofás. Las habitaciones familiares disponen de dos camas y vistas tranquilas a la calle. Cada habitación incluye minibar abastecido diariamente bajo petición con bebidas saludables. Para los huéspedes alérgicos se ofrecen almohadas hipoalergénicas previa solicitud.
Los huéspedes pueden disfrutar de Wi-Fi gratuito en todo el edificio y acceder a instalaciones básicas para mantenerse en forma dentro del hotel. Entre los servicios disponibles se encuentran traslados al aeropuerto y asistencia personalizada por parte del concierge, además, el alojamiento está adaptado para personas en silla de ruedas e incluye ascensores que comunican todas las habitaciones. Otras comodidades comprenden zapatillas, albornoces, planchas dentro del cuarto, hervidores eléctricos junto a enchufes junto a las camas, también hay cuencos para mascotas disponibles en recepción si se requieren.
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El hotel, de construcción reciente, destacaba por su diseño moderno y un vestíbulo decorado con mucho gusto. La habitación tenía un tamaño adecuado, estaba limpia y cálida, con una cama cómoda y un baño agradable. El personal de recepción fue amable y atento, ofreciendo detalles prácticos como paraguas para los días lluviosos. El minibar gratuito se reponía cada día, lo que resultó muy valorado por los huéspedes. La ubicación facilitaba el acceso a pie al casco antiguo de Praga, así como a tiendas, restaurantes y cafeterías cercanas.







