Pensión Beránek es una casa de huéspedes en Praga situada a 6,7 km del Castillo de Praga y la Catedral de San Vito, que ofrece habitaciones familiares y aparcamiento gratuito en el lugar junto con conexión Wi-Fi sin coste.
El alojamiento dispone de habitaciones equipadas con escritorios, televisores de pantalla plana, baños privados con duchas o bañeras accesibles y zonas de estar. Algunas unidades cuentan con terrazas o balcones con vistas al jardín y espacios para comer al aire libre. Las habitaciones incluyen teteras y cafeteras, minibares, almohadas de plumas, armarios y ropa de cama. Ciertas suites ofrecen varios dormitorios además de vino o champán para los huéspedes.
Los visitantes pueden disfrutar del jardín amueblado con mesas exteriores mientras que las opciones para el desayuno van desde pastelería fresca hasta zumos y quesos servidos en las áreas comunes o directamente en la habitación. La propiedad mantiene habitaciones para no fumadores en todo el recinto e incluye servicios prácticos como calefacción durante épocas frías, planchas bajo petición, secadores en algunos baños, ventiladores en las zonas comunes, información turística para los visitantes, servicio de traslado disponible por un coste adicional y aparcamiento gratuito cercano.
Haga su reserva en línea para obtener información detallada, una amplia selección de fotos, mapas claros para la orientación y opiniones de huéspedes anteriores que le facilitarán la decisión.
Habitaciones: 9Consulta las opiniones de otros huéspedes sobre Pension Beránek
¡Todas las opiniones en un solo lugar!
La pensión estaba en un barrio residencial tranquilo, con un jardín natural donde había una gran noguera que daba sombra y se podían ver pájaros. Las habitaciones eran amplias, luminosas, limpias y muy acogedoras, con una decoración divertida que incluía corderitos, las camas eran súper cómodas. La familia propietaria fue muy amable, cercana y preocupada por el medio ambiente, ayudaron con dudas sobre transporte y su hijo hablaba bien inglés y atendía todas las necesidades. Aparcar en la calle era fácil de día pero por la noche costaba más encontrar sitio. La estación de metro Jinonice quedaba a unos 7-10 minutos andando, lo que facilitaba llegar al centro de Praga. El desayuno estaba rico y se servía en el bonito jardín por un precio extra razonable, además, las bebidas del minibar tenían precios justos.






