El Alfons Boutique Hotel en Praga ofrece habitaciones diseñadas con obras de arte, a solo diez minutos a pie de la Plaza Wenceslao y del Museo Nacional de Praga, con la estación de metro más cercana justo al otro lado de la calle. El hotel dispone de WiFi gratuito y cuenta con un jardín y una terraza.
Las habitaciones varían desde dobles y twin hasta apartamentos de uno o dos dormitorios, todos equipados con paredes insonorizadas, televisores planos con canales por cable, minibares, cafetera y tetera que incluyen máquina de café, armarios, cajas fuertes y baños privados con ducha. Algunas unidades disponen además de cocinas sencillas o completamente equipadas que incluyen placas eléctricas, frigoríficos, microondas, utensilios de cocina y zonas para sentarse. Ciertas habitaciones ofrecen vistas al jardín o al patio interior así como patios privados.
Los huéspedes pueden disfrutar cada día del desayuno continental mientras que en el hotel se organizan cenas temáticas. Además, el establecimiento ofrece servicios de conserjería y traslados al aeropuerto. Otras comodidades incluyen servicio a la habitación, venta de billetes para transporte público local, tienda dentro del hotel, cajero automático, calefacción, opciones libres de alergias, cunas disponibles bajo petición, habitaciones para no fumadores, mobiliario exterior para uso en el jardín o en la terraza solárium, videovigilancia en las áreas comunes para mayor seguridad, extintores distribuidos por todo el recinto, planchas y tablas disponibles para los huéspedes, zapatillas proporcionadas en las habitaciones y acceso mediante tarjeta llave.
Consigue tu lugar en el paraíso reservando con nosotros a través de sleephotelsprague.com, el sitio de confianza para tus vacaciones.
Habitaciones: 26Consulta las opiniones de otros huéspedes sobre Alfons Boutique Hotel
¡Todas las opiniones en un solo lugar!
El hotel destacó por su decoración elegante de estilo Art Nouveau, inspirada en Alfons Mucha, que aportaba un ambiente encantador y romántico. Estuvo situado cerca del centro de la ciudad, en una zona segura y próxima a bancos, restaurantes y paradas de tranvía. Las habitaciones resultaron amplias, muy limpias y cómodas, con camas grandes que garantizaban buen descanso. El desayuno ofreció una variedad amplia de platos locales e internacionales, superando lo habitual en este tipo de alojamientos. Además, el jardín fue un espacio tranquilo ideal para relajarse durante la estancia.






